Aves y Humedales

Este post debió ser publicado el 2 de febrero, pero he estado terriblemente ocupado! así que tarde pero aquí está.

Es sabido que una de las funciones más conocidas de los humedales es aquella de brindar hábitat para las aves. El hombre conoce de la relación entre las aves y estos sitios desde hace miles de años, evidencia de este hecho se ha encontrado en forma de pinturas en cuevas y artefactos que denotan aves dentro del agua. Asimismo, la tradición oral de muchos pueblos cuenta de la relación del ser humano con las aves y el agua ya sea a través de la cacería, recolección de huevos y demás productos que podemos recibir de estos ambientes o las aves.

Los humedales son hábitats importantes para les aves ya que estas los utilizan para la reproducción, anidación y cría de polluelos. Además, las aves los utilizan como fuente de agua, alimento, descanso e interacciones sociales. Algunas aves acuáticas como los Zambullidores, se han adaptado tanto a la vida en los humedales que la sobrevivencia de algunas especies depende directamente de la disponibilidad de ciertos tipos de estos ecosistemas dentro de su distribución geográfica. Otras especies como el Pato Pintél o el Pato Americano, utilizan los humedales durante cierta parte de sus vidas.

Los humedales ocupan actualmente una pequeña parte de lo que hoy es el Estados Unidos continental, es decir los 48 Estados, en el año 1780, poco después de su independencia los humedales cubrían el 11 porciento de la nación y al año 1980, 200 años después solamente el 5 porciento. Sin embargo, esta fracción sigue siendo crucial para las aves. En los últimos 20 años, políticas y programas que estimularon la conversión de humedales a otra forma de uso de la tierra han disminuido y las políticas que promueven la conservación y restauración de humedales han aumentado. Entre los atributos que la sociedad busca proteger y conservar están aquellos que beneficien a la vida silvestre y en particular a las aves migratorias Norteamérica es fundamental al hablar sobre aves acuáticas ya que muchas de estas especies migran hacia Centro y Suramérica durante el invierno.

La relación entre los humedales y las aves está forjada por muchos aspectos, estos incluyen el acceso, profundidad y calidad del agua, la disponibilidad de alimento y abrigo, así como la presencia o ausencia de depredadores. Las aves que utilizan humedales para reproducción dependen de los atributos físicos y biológicos de estos ecosistemas.

El valor de un humedal para una especie de ave es afectado por la presencia de agua superficial o al menos de suelos húmedos así como la duración y temporada de anegación. El agua puede estar presente durante todo el año, una o más temporadas, por inundación de mareas o de forma temporal por el régimen de lluvias. En algunos momentos el agua podría no estar presente en la superficie, pero podría estar lo suficientemente cercana a esta para mantener la vegetación circundante y en consecuencia mantener el alimento para las aves.

La disponibilidad del agua es importante para las aves dentro de un humedal, sin embargo, no es el único factor que determinará si las aves estarán presentes o no, o en que cantidades o de que manera usarán el humedal. Otros factores determinantes incluyen la temperatura y profundidad del agua, la presencia o ausencia de vegetación, así como la distribución el tipo de plantas, el acceso al alimento, la química del agua, el tipo de suelo y la localización geográfica del humedal. Cualquier variación en estas características causará cambios sutiles pero definitivos en el uso que las aves den a estos sitios.

Los humedales brindan alimento a las aves en forma de plantas, animales vertebrados e invertebrados. Algunas especies buscan alimento en los suelos del humedal, mientras que otras encuentran el suyo en la columna de agua y otras se alimentan de los animales que habitan en las plantas.

La temperatura del agua influencia directamente la producción de alimento. La producción de invertebrados en la columna de agua puede ser últimamente influenciada por la temperatura del agua y la capacidad del humedal para producir algas. Aguas heladas podrían no ser un ambiente agradable para el desarrollo de animales pequeños y plantas de los que las aves se alimentan. En cambio, agua que está muy caliente podría tampoco producir el alimento que algunas aves prefieren.

La vegetación de los humedales brinda protección contra los depredadores y abrigo contra el clima. La capacidad del ecosistema para brindar abrigo y protección puede influenciar que las aves habiten o no un humedal o un área próxima a esta. Los depredadores generalmente abundan en las zonas donde se congregan las aves para reproducirse y criar a sus polluelos. Los humedales se convierten entonces en una barrera para los depredadores terrestres y reducen el riesgo de depredación sobre aves juveniles.

Ahora bien, algunos depredadores como el Mapache y el Pisote se encuentran bien adaptados para cazar dentro de ambientes anegados y en las temporadas oportunas se alimentan grandemente de huevos, aves juveniles y adultas. Estos mamíferos cazan a las aves que duermen en las orillas así como al interior de los humedales y es por ello que no es difícil encontrar huellas de estas especies en el lodo fresco. Otros animales como la Nutria, la tortuga Sambunango, el Cocodrilo y el caimán, así como algunas especies de serpientes y peces, son muy eficientes depredadores de aves juveniles, especialmente de aquellas especies nadadoras como los patos, zambullidores y pollas de agua.

Muchas aves acuáticas han desarrollado estrategias genéticas para reducir el riesgo de convertirse en presa, un claro ejemplo de esto es al Avetoro que presenta una excelente coloración protectora que rompe la silueta del ave dentro de la vegetación. Asimismo, la misma vegetación que protege a las aves de los depredadores, también les proporciona abrigo contra el clima severo. Durante las tormentas y el frío, las aves acuáticas y en particular los patos, protegen a sus crías dentro de los tulares los cuales son casi impenetrables al viento.

La ubicación geográfica de un humedal puede determinar como y cuando las aves utilizarán esta o terrenos adyacentes. En el hemisferio norte o en sitios elevados en donde los humedales durante el invierno se encuentran cubiertos de hielo y por lo tanto están fuera de servicio para las aves adaptadas a alimentarse de peces, invertebrados acuáticos o vegetación sumergida, por lo que estas especies se ven en la necesidad de migrar a zonas de mayor temperatura para suplir sus necesidades básicas.

Muchos humedales se encuentran a lo largo de las rutas migratorias de estas especies acuáticas y demás especies migratorias y brindan un abrigo y descanso temporal para las aves en su largo viaje. Estas aves permanecen cierta cantidad de tiempo en estos sitios antes de continuar con su viaje y si las condiciones lo ameritan permanecen durante toda la temporada migratoria en el humedal.

Honduras presenta sitios ideales de descanso para las aves durante su migración, a partir del mes de septiembre y temprano desde agosto se puede observar que algunos sitios comienzan a congregarse una variedad de patos, pelícanos, garzas, gaviotas, zambullidores, aves playeras, gavilanes y halcones, cazamoscas, chipes y otras especies de aves que no necesariamente son aves acuáticas pero que dentro d los bosques asociados a estas encuentran el alimento que necesitan para recuperar la energía de tan extenuante viaje por la mitad del continente.

Debido a la gran variedad de humedales existentes, la adaptación de las aves para la reproducción varía. Algunas aves dependen de los humedales casi completamente para la reproducción, anidamiento, alimentación y abrigo durante sus ciclos reproductivos. Las aves que necesitan acceso funcional a los humedales o sus productos durante todo su ciclo de vida y en particular durante la reproducción son llamadas “Dependientes de Humedal”. Otras aves utilizan los humedales para ciertas necesidades o pueden usar los ambientes terrestres y húmedos por igual. En Estados Unidos, de las más de 1900 especies reportadas alrededor de 138 son dependientes de humedales. Honduras por su lado de las 746 especies oficiales reportadas por la Sociedad Hondureña de Ornitología alrededor de 130 son dependientes de humedal con unas 70 especies entre residentes y migratorias más que frecuentan estos sitios para alimentarse durante la migración o en algún momento de sus ciclos de vida.

Es decir, muchas aves utilizan los humedales así como los bosques. Estas aves no dependen directamente de los humedales ya que utilizan ambos ecosistemas por igual. Algunas especies como los chipes se reproducen en tierras boscosas y durante la migración pueden encontrarse en los humedales para reponerse y alimentarse, tal es el caso del Chipe Magnolia que es de las especies migratorias más abundantes en el Refugio de Vida Silvestre Cuero y Salado.

Al terminar el invierno, las aves acuáticas sienten este cambio y comienzan a alimentarse de manera activa para tomar fuerza para el viaje de regreso a los sitios de reproducción en los humedales de Norteamérica y comienzan a abandonar los trópicos tan temprano como enero pero es posible aun verlas entrado el mes de mayo. Es curioso como estos animales sienten el impulso al vuelo y en sitios en los que en una tarde se observaban miles de patos a la mañana siguiente ni uno solo permanecía ya.

Alrededor de un tercio de las aves que se reproducen en Norteamérica utilizan de una forma u otra los humedales, es por esto que la conversión de humedales para otros usos de la tierra han afectado de manera directa las poblaciones de estas aves. Dado a que la mayor destrucción de humedales se dio entre 1930 y 1950 previo al inicio de las estimaciones poblacionales, muchos datos sobre reducción poblacional fueron calculados de manera incierta. Antes del Tratado sobre las Aves Migratorias de 1918, las reducciones poblacionales se atribuían directamente a la cacería, pero actualmente se sabe que las reducciones son debidas a la pérdida de humedales y las áreas colindantes a estas.

Para la mayor parte de las aves dependientes de humedal, la pérdida de hábitat en sitios de reproducción se traduce directamente en reducción poblacional. A medida que los humedales son destruidos, las aves se mueven a hábitats menos apropiados, por lo que las aves que se reproducen en estos sitios presentan nidadas más pequeñas y la mortalidad de las crías tiende a ser mayor. Y en consecuencia, las aves que se reproducen en sitios degradados no contribuyen al mantenimiento de poblaciones saludables a largo de los años.

La pérdida de humedales debido a la conversión del uso del suelo es una preocupación para muchas personas, pero la degradación lenta y sistemática de humedales presenta los mismos efectos negativos sustanciales sobre las poblaciones de aves y demás vida silvestre.

A pesar de que en este caso, el humedal no es destruido completamente, los resultados negativos a la larga son los mismos. La degradación puede tomar muchas formas como ser la introducción de especies exóticas para producción como ser la tilapia, camarón, palma africana entre otras, introducción de químicos que aumenta la producción de algas y en consecuencia cambios en toda la columna de agua y por último, el cambio en la vegetación lo cual cambia drásticamente las poblaciones de animales desplazando a unas y atrayendo a otras especies.

Las actividades humanas han causado cambios en las poblaciones aves dependientes de humedales desde el establecimiento del hombre en América y en particular desde la revolución industrial lo que ha llevado a cambios en la distribución y tamaño poblacional de aves acuáticas. Los humedales son importantes para la reproducción, migración y descanso de las aves. A medida que estos sitios son transformados, la capacidad para sostener poblaciones saludables se altera. Cada especie de ave que depende de humedales para su ciclo de vida, mantiene relaciones estrechas y complicadas con el ecosistema que difícilmente pueden ser replicadas en otros sitios, lo cual hace complicado determinar que aspecto en sí determina la reducción de las poblaciones de aves. Pero si se puede generalizar al hecho que a medida se degrada un humedal, la mayor parte de las especies de aves del sitio se degradarán en conformidad.

Muchos creen que la única forma de conservar los humedales es evitando la interacción humana en estos, lo cual es imposible, la conservación de los humedales restantes será entonces un esfuerzo consolidado entre las organizaciones de conservación y las personas que viven, se aprovechan o afectan directamente los humedales, de lo contrario poco a poco irán desapareciendo y con ellos una de las más grandes fuentes de diversidad en el mundo.

~ por Luis Daniel en febrero 13, 2011.

4 comentarios to “Aves y Humedales”

  1. gracias me ayudaste mucho!

  2. 😉

  3. Me sirvió mucho este post. Muchisimas gracias! estoy segura que muchas personas han tomado info de tu post (como pretendo hacer yo) pero por pereza no te dan las gracias con un comentario. Un abrazo como agradecimiento.
    POR CIERTO! algo que me gusto mucho tambien, fue que este blog este dedicado a Bradley Nowell! q.d.e.p. Me gusta mucho Sublime, y el ska,punk e general. Saludos.

    – Marycruz Quiñonez Retana. De México!

  4. Muy buena información, pero me gustaría que pusieran las fuentes de donde vino todo para ahondar más en el tema.

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