Pajareando en las montañas

Hace un par de días, exactamente un jueves tuve la oportunidad de conocer a un curioso grupo de personajes que están  forjando una cultura de observación de aves en la ciudad de Marcala. Una cultura que tiene sabor a café de altura, pajarear en chumpa moteada y cuidar las microcuencas porque es ahí donde las aves viven.

Hace más de una década no estimé llegar a conocer personas dentro de esta línea de pensamiento, quizás por que no pensaba en décadas hacia adelante o seguramente porque no estimé la consecuencia de los actos que en colectivo llevan a resultados comunes. Pero si puedo atestiguar que más allá de pajarear, hablar de pájaros y compartir la energía que estos brindan es la siguiente mejor cosa.

Buena parte de los pajareros que en la actualidad llevan la batuta en eBird los ví nacer en este deporte, no puedo decir que soy su “tata” pues sería una terrible arrogancia hacerlo, más quisiera pensar que soy el “tío raro” del que no hablan pero a todos les interesa saber su historia. De todos estos pajareros presentes y pasados, he aprendido tantas cosas que han forjado mi “cultura” pajarera, lo que en biología llaman “escuela de pensamiento”. Y entre tanto pájaro y pajarero he sido “rigioso”, “listero” y que se yo términos que ahora desconozco.

En los años que no observé aves, me perdí de muchas cosas, sobre todo de ver como explotó demográficamente la pajareada en Honduras. Por suerte la tontera no dura para siempre y puedo ver aun como crece la cultura aviar hondureña. Pues volviendo a los “Marcalas” es impresionante apreciar como en algo más de un año se han empoderado tanto del concepto de aves y la enorme cantidad de aves que han logrado “conocer” como llaman ellos al encuentro con un “lifebird”. Recuerdo que para llegar a 300 especies estuve “dragoneando” por unos 2 años y centavos. Parece que ahora 300 especies se logran en un año. Juefoc! que buen tiempo para ser pajarero en Honduras!!!

Admito que al estar cerca de otras personas que observan aves me llenó de una graciosa satisfacción por sentirme parte de algo que es más grande de mis “pajareadas de domingo” una sensación de ser la comunidad hondureña de observadores de aves. Puedo llegar a sus casas sin conocerlos y plantar conversación sin mayor complicación… que pedos con los zanates, son pijudos va?

Horas antes de conocerlos, tuve la oportunidad de encontrarme un “Quetzalito” que tiene también años de estar persiguiendo emplumados y en la corta conversación que sostuvimos estuvimos de acuerdo en que “algo hicimos bien pues ahora todo el país pajarea“. Definitivamente.

Definitivamente que algo se ha hecho bien. A pesar de las diferencias de criterio, diferencias de pensamiento, medición de ego y resentimientos particulares, hemos creado algo grande que ya no puede detenerse. Una cultura nacional de observación de aves. La cultura Hondureña de Pajareros.

Hace más de una década no pensé que esto sería tan bueno. Pero si me lo hubiesen predicho seguro lo habría creído pues esa fue una de la ideas con las que se levantó este blog. Ha sido una de las satisfacciones más sublimes de mi vida haber participado en la forja de esta cultura.

Un saludos a los pajareros hondureños. Son ustedes los artífices de un mundo nuevo.

Anuncios

~ por Luis Daniel en mayo 26, 2018.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: