Festival de Aves en Copán: Una oportunidad para encontrarse

– ¿Querés ir al festival de aves en las ruinas? – Me preguntaron. – ¿Vamos a pajarear en las ruinas? – Fue la pregunta con la que respondí. A pesar de conocer muchos sitios y algunas aves, la oportunidad de observar aves en el parque arqueológico de Copán nunca se había manifestado.

Así que, la ocasión se prestaba para disfrutar de dos cosas que disparan la motivación por la conciencia ambiental y por que no, cosas que me gustan bastante. He tenido la oportunidad de participar en varios festivales organizados por Choose Honduras y todos tienen una característica que me parece adecuada: Orientados a novatos, eco curiosos y pajareros que han trascendido en su construcción emocional dentro del pasatiempo.

De esta manera, el último fin de semana de noviembre del 2022 nos desplazamos a las ruinas de Copán para el festival de aves. Una preciosa actividad en la que participaron más de 40 personas de diversos puntos de la república. Admito que no conocía a la mayoría mientras que a otros no los recordaba y a algunos, mi corazón se llena de felicidad al verlos, aun a mis detractores, porque al final compartimos tanto con ellos.

Ver hondureños mirando para arriba es algo que puede impresionar al incauto. ¿Que mira esta gente? Y esto fue precisamente lo acontecido ese sábado en Copán, el parque se llenó de gente mirando para arriba, cual reunión de Ufólogos buscando platillos voladores. Y como olvidar los más de 5000 montículos arqueológicos aun enterrados y la maravilla de una civilización de la que todos los hondureños tienen un “chorro de ADN”.

Admito que la magia empezó al atardecer del viernes. El sol caía con tonos naranja, tibios y uniformes, como un abrazo. Cuando de repente el canto de una Gara Roja. Pegué un brinco mientras cantaba de nuevo. Amé la vida en ese momento, viajé por parajes de milenios atrás y sentí el color rojo en su canto volando  yo sobre el sagrado valle de Copán.

La mañana siguiente fue agradable, tenía muchos años de no subirme a una moto taxi, viajar en uno mientras los conductores jugaban a las carreras fue muy agradable. Puedo imaginar que el turista extranjero aprecia estas actividades. Me imaginé en ese momento en algún lugar de Asia, “así ha de ser” pensé.

Admito que no andaba binoculares, no los llevé y no pedí prestados y ¡había más que suficientes! De algún tiempo acá, intento realizar la actividad sin binoculares y así absorber la experiencia por otras formas. Al cruzar el sendero que conduce a la plaza central, arribamos a la hora precisa del coro de la mañana siendo así recibidos por un crescendo de aves cantando a la vida, odas al gusano del desayuno, sonetos por el calor del amanecer y yo perdido en las notas del chipe amarillo.

Mis palabras no pueden dar justicia a las guaras volando sobre mí y haciendo sombra en las estructuras de la Acrópolis. Las golondrinas alimentándose al vuelo sobre los espacios abiertos del parque. Me acosté en la grama con mi hija y esposa para poder verlas y aparecieron algunos Vencejos de cuello blanco. Pude ver sus estilos de vuelo, características y algunos chillidos. Acostado en la grama con el sol calentando mi rostro.

Me gustó compartir con personas y especialmente estar sin mascarilla. La pandemia vino a transformar tantas cosas que por fortuna las actividades al aire libre como esta vendrán a darnos una mano para recuperar la solidaridad, empatía y confianza para estar en sociedad.

Compartir con amigos, hacer chiste con gente nueva, escuchar música, intercambiar historias de pájaros y en general estar entre personas con quienes has compartido selva, mosquitos, peligros y bondades trae de vuelta eso que siempre hemos conocido y hemos olvidado: La esperanza.

Pienso que esa es la verdadera intención estos festivales. Honduras está pasando por un momento ideal en donde su población se está encontrando en las circunstancias ideales para re orientar la realidad y conducir el país a la medida de sus mejores deseos. Actividades como esta logran un aumento en la oferta de actividades que los hondureños pueden hacer para recuperar salud mental, apoyar la industria local y la conservación de la vida silvestre. Todo esto es necesario para afrontar los retos del futuro y la incertidumbre.

El festival de aves de las ruinas de Copán, llevado a cabo por Choose Honduras, miembro institucional de Aves Honduras fue un rotundo éxito del cual estamos muy orgullosos por poder apoyar. Este festival expresa claramente el compromiso de Aves Honduras por apoyar las actividades que ejemplifican que la conservación va más allá de la investigación científica y que esta no puede ser real si no es ejercida por todos dentro de sus capacidades individuales. Deseamos a Isis Castro éxito en futuras ideas de vanguardia para el aviturismo hondureño.

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~ por Luis Daniel en diciembre 7, 2022.

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