Pajareando en las montañas

•mayo 26, 2018 • Dejar un comentario

Hace un par de días, exactamente un jueves tuve la oportunidad de conocer a un curioso grupo de personajes que están  forjando una cultura de observación de aves en la ciudad de Marcala. Una cultura que tiene sabor a café de altura, pajarear en chumpa moteada y cuidar las microcuencas porque es ahí donde las aves viven.

Hace más de una década no estimé llegar a conocer personas dentro de esta línea de pensamiento, quizás por que no pensaba en décadas hacia adelante o seguramente porque no estimé la consecuencia de los actos que en colectivo llevan a resultados comunes. Pero si puedo atestiguar que más allá de pajarear, hablar de pájaros y compartir la energía que estos brindan es la siguiente mejor cosa.

Buena parte de los pajareros que en la actualidad llevan la batuta en eBird los ví nacer en este deporte, no puedo decir que soy su “tata” pues sería una terrible arrogancia hacerlo, más quisiera pensar que soy el “tío raro” del que no hablan pero a todos les interesa saber su historia. De todos estos pajareros presentes y pasados, he aprendido tantas cosas que han forjado mi “cultura” pajarera, lo que en biología llaman “escuela de pensamiento”. Y entre tanto pájaro y pajarero he sido “rigioso”, “listero” y que se yo términos que ahora desconozco.

En los años que no observé aves, me perdí de muchas cosas, sobre todo de ver como explotó demográficamente la pajareada en Honduras. Por suerte la tontera no dura para siempre y puedo ver aun como crece la cultura aviar hondureña. Pues volviendo a los “Marcalas” es impresionante apreciar como en algo más de un año se han empoderado tanto del concepto de aves y la enorme cantidad de aves que han logrado “conocer” como llaman ellos al encuentro con un “lifebird”. Recuerdo que para llegar a 300 especies estuve “dragoneando” por unos 2 años y centavos. Parece que ahora 300 especies se logran en un año. Juefoc! que buen tiempo para ser pajarero en Honduras!!!

Admito que al estar cerca de otras personas que observan aves me llenó de una graciosa satisfacción por sentirme parte de algo que es más grande de mis “pajareadas de domingo” una sensación de ser la comunidad hondureña de observadores de aves. Puedo llegar a sus casas sin conocerlos y plantar conversación sin mayor complicación… que pedos con los zanates, son pijudos va?

Horas antes de conocerlos, tuve la oportunidad de encontrarme un “Quetzalito” que tiene también años de estar persiguiendo emplumados y en la corta conversación que sostuvimos estuvimos de acuerdo en que “algo hicimos bien pues ahora todo el país pajarea“. Definitivamente.

Definitivamente que algo se ha hecho bien. A pesar de las diferencias de criterio, diferencias de pensamiento, medición de ego y resentimientos particulares, hemos creado algo grande que ya no puede detenerse. Una cultura nacional de observación de aves. La cultura Hondureña de Pajareros.

Hace más de una década no pensé que esto sería tan bueno. Pero si me lo hubiesen predicho seguro lo habría creído pues esa fue una de la ideas con las que se levantó este blog. Ha sido una de las satisfacciones más sublimes de mi vida haber participado en la forja de esta cultura.

Un saludos a los pajareros hondureños. Son ustedes los artífices de un mundo nuevo.

Anuncios

El Destino de la Guía de Campo

•mayo 4, 2018 • Dejar un comentario

El “field guide” o guía de campo, es la referencia “sine qua non” que el observador de la naturaleza utiliza para identificar de manera directa las formas de vida o fenómenos naturales que aprecia directamente en los espacios silvestres. En esta ocasión haré énfasis en las guías para la observación de aves, las cuales son variadas, temáticas y en años recientes desarrolladas al efecto de la biodiversidad de Honduras.

La primera guía de campo fue publicada pro Chester Reed en el año 1902, con una actualización completa en 1905, publicadas ambas con láminas a colores e información acerca de la historia natural de las aves (Chester Albert Reed, 2018). Según Peterson Field Guides (2018) en 1934, Roger Peterson revolucionó las guías de campo a través de las series “Peterson” que se hicieron populares, de hecho la más popular guía de campo usada en Honduras es de esta serie.

Y es así que para el año 2016 Honduras tiene dos guías de campo que cubren la diversidad completa de la avifauna que presenta hasta la fecha el país. Curiosamente, ambas guías de aves llegan en un momento supremo de la cultura ornitológica hondureña mediado por el uso de la tecnología digital promocionada por el Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell. Es decir a la base de datos de ciencia participativa eBird y su APP de guía de campo Merlin.

Para el no iniciado en la observación de aves, la publicación de un libro podrá parecer un esfuerzo apreciable, pero no con mayor proeza que para otra parte. En este caso se esperó un tiempo considerable para la publicación de estas obras, y que dicha poder contar con dos medios impresos y un medio digital completo para salir a “pajarear”. La verdadera maravilla de esta proeza se justifica ante la situación que previo al año 2016, para tener una referencia completa de las aves de Honduras era necesario el uso de al menos 3 libros: uno que comprendiera las aves migratorias neárticas, otro para las aves residentes de Olancho a occidente y otra que referenciase a las aves de la Mosquitia, es decir alrededor de 8 libras de papel envalijado.

Admito que mi línea de trabajo como biólogo de campo me obligó a hacerme de copias y copias de libros de de aves, al punto que tengo quizás una veintena de obras que hacen referencia a la avifauna hondureña, incluyendo un par de esfuerzos mancomunados con otros visionarios nacionales de la historia natural. Coleccionar libros es un pasatiempo agradable, ver las obras en formación prusiana sobre un librero, dispuestas eternamente a servir su conocimiento de forma inmediata. Sentir su olor a papel oxidándose y apreciar sus colores encendidos. Es toda una experiencia intelectual que quizás solo lograr triunfos académicos la sobrepase.

Pero de pronto aparecen los medios digitales en el que a través de un Smartphone puedo tener el conocimiento de todas mis guías de campo y al mismo tiempo los cantos de las aves. Todo esto en tiempo real, en la palma de mi mano y si logro conectarme al internet, puedo actualizar el contenido en un par de minutos. Y no olvidar que es gratuito, no pesa casi nada, lo puedo cargar en el bolsillo y además poner algo de música cuando finalizo mis actividades de campo o llamar a casa para avisar que estoy bien.

Si bien un libro puede actualizarse al adquirir una nueva edición, las nuevas ediciones tardan un tiempo en aparecer y esto se relaciona con la disponibilidad de inventario, ventas de la obra, necesidad de actualizar la información e interés del autor por realizarla. Las guías de campo más populares siempre están en inventario y se actualizan cada par de años como es la guía para las Aves de Norteamérica de National Geographic que admito es de mis favoritas por la belleza de sus ilustraciones y la calidad de su información.

Merlin además tiene la ventaja que no pesa más que un Smartphone o Tablet lo que permite que pueda cargar otra cosa en mi mochila, es más cómodo hasta cierto punto manipularlo. Al mismo tiempo presenta la desventaja que si se moja el aparato se acaba Merlin (hasta que lo instale nuevamente en otro dispositivo) o quizás más común, si se queda sin batería, hasta ahí llegó la identificación. Una guía de campo impresa, no se queda sin baterías, si se moja es posible siga funcionando (bajo un aspecto algo Dantesco quizás) pero pierde un valor utilitario, sentimental y de reventa.

Al momento de identificar aves, utilizo ambas, por ende no estimo que en un futuro cercano Merlin reemplace el libro impreso ya que si bien Merlin es gratuito, la tecnología (Smartphone o Tablet) en que funciona es pagada y el sistema en sí mismo necesita una cantidad enorme de espacio en el dispositivo, a la vez que no todas las personas tienen acceso a un a la tecnología de smartphones o quizás no tengan energía eléctrica, internet o memoria suficiente en sus teléfonos. La guía de campo por otro lado se adquiere por una fracción del costo de un Smartphone y da esa sensación tangible de pertenencia.

Estimo que el debate sobre el futuro del libro gira alrededor de esto, la palpabilidad del objeto en las manos del usuario. El libro da la sensación de pertenencia, de propiedad privada, activa el gen egoísta que profetiza Dawkins; mientras que la APP si bien produce la información en una calidad similar y a veces mejor, se asocia con la nube y la ubicuidad por ende aun su valor como tal no es del todo apreciado. Pero vaya que tiene un valor intrínseco de conectarnos.

Llegará el momento en que la tecnología digital sobrepasará los medios escritos por su accesibilidad, costo y funcionalidad. Sin embargo, la guía de campo no desaparecerá jamás pues la humanidad en la era digital es un proceso garantizado pero hasta cierto punto lento. Y aun cuando la humanidad alcance a la tecnología y viceversa, se habrán amoldado tan bien a ser híbridos de conocimiento que ambas coexistirán en paz complementándose la una a la otra. Como es este servidor vuestro que en casa utiliza los libros impresos y en el campo los medios digitales.

Vivimos en tiempos impresionantes.

Chester Albert Reed. (2018). Chester-reed.org. Retrieved 4 May 2018, from http://chester-reed.org/en/first-field-guide-in-1905/

Peterson Field Guides. (2018). En.wikipedia.org. Retrieved 4 May 2018, from https://en.wikipedia.org/wiki/Peterson_Field_Guides

 

2016. El Regreso del Bird-I

•diciembre 31, 2016 • Dejar un comentario

Si, es un pun intended de Return of the Jedi… bear with me

En años recientes, digamos del 2013 hasta alrededor de agosto del 2016 tuve una increíble aversión por la observación de aves y todo lo que representa. No dejé de observar aves claro está, pero esto lo hacía en línea directa a mis obligaciones de trabajo, es decir que me pagaban por mirarlas… Pero eso de salir un fin de semana a ver aves por amor al deporte del Birdwatching.. nop, didn’t happen.

La aversión ya es un tema tocado “bola cantada” como dicen en provincia, pero fue una verdadera situación, era como un campo de fuerza que me inhabilitaba ver aves, agarrar un libro o los binoculares. Era una fuerza invisible, destructiva y llena de amargura. Si alguno de ustedes lectores, alguna vez presenta síntomas similares, no dude en llamarme!

Pues allá por febrero de este año, tuve la oportunidad de observar aves en un bosque seco muy joven, casi que con apariencia de guamil viejo, ahí me tocó hacer unas detecciones para un proyecto X. La cosa es que viendo esos atardeceres de bosque seco, las galerías de bosque con sus parvadas escondidas y en particular a Charadrius vociferus que es una de mis aves favoritas me di cuenta que habían algunas cosas muy particulares de la “pajareada” que extrañaba.

Extrañaba levantarme bien temprano para ver el amanecer rumbo a un spot y sentir como ese reloj interno tanto del cuerpo y el espíritu se iba despertando junto al bosque y sus criaturas. Extrañaba el coro de la mañana de las aves y su ir y venir por alimento. Extrañaba platicar con gente sobre aves. Extrañaba pesquisar los matorrales para que entregaran sus sospechosos regulares.

Y por si eso fuera poco, muchos me decían “Daniel, regresá a los pájaros; re abrí tu cuenta de facebook, posteá en HonduBirding“. Poco a poco, reacio y a regaña dientes consideré la opción. Fue en septiembre (creo) cuando tuve la oportunidad de hablar de nuevo de aves con quien quiso escucharme, en esta ocasión representado por un par de miembros del Club Hummingbirds y los Tanunas de Gracias… después de tanto años fuera me vine a dar cuenta de todas las cosas que estaban pasando en el mundo del “pajarracking”. Pero aun no me sentía listo, tenía miedo de dar ese paso, aceptar que mi egoísmo hacia mi mismo me estaba partiendo a new one.

Días después, tuve la oportunidad de tirar la pajareada con los miembros de Cotinga de La Ceiba y reuní suficiente fuerza para pajarear en aquel lugar donde casi me muero por andar jodiendo los “coral fino”, pues se dio el dia de poder ir a ver aves con ellos, pude reencontrarme con aves que tenía muchos años de no ver y además me encontré con Setophaga pensylvanica mi ave favorita quien desde un guarumo me vio y me dijo: “Daniel, cut the bullshit, get with the program and start enjoying us again” como sabrán, las aves migratorias hablan inglés o quizás era el dank kush. la cosa es que ahí, puesto en Pico Bonito me vino a caer el 20 que era tiempo de hacer algo.

Y así siguieron los días cuando me invitaron a subir al parque nacional La Tigra, ese lugar que tantas aves me ha dado la oportunidad de generar ciencia de sus profundidades. Pues en esa ocasión fueron los “COALA´s” o mejor dicho los Alzacuanes de Tegucigalpa quienes me llevaron al ahora conocido “spot de los pancitos”. Ahí sentí que había regresado. Oxidado, perdido en las guías de campo, binoculares por la banda… pero ahí estaba de nuevo, hablando de aves, viendo colibríes imaginando un universo de colores y plumas

Después vino la oportunidad de enseñar, en la forma de los estudiantes de Zoología de Vertebrados de la UNAH a quienes pude platicarles del lado técnico y científico de las aves, así como de por que son animales increíbles por sus facultades particulares y como los biólogos tenemos que ver como hacemos para que sigan volando. Ver la satisfacción de las personas absorbiendo la belleza de un tucán por primera vez fue ese último empujón fuera hacia la caída libre de la satisfacción.

Por último se dio la oportunidad de BirdSleuth y su bonita programa de educación ambiental, el cual me ha gustado tanto pues abarca muchas ideas que pululaban en mi cabeza mas no sabía como bajarlas a la realidad inmediata. Ese taller me trajo muchas ideas y un universo de posibilidades para que grandes y chicos disfruten de las aves aunque no se conviertan en “aficionados profesionales”.

Y hoy 31 de diciembre después de cerrar el año con los COALA´s, un par de colegas biólogos y sus familias en la “pajareada del buen karma 2017”, me doy cuenta lo bueno que es esto. Compartir la naturaleza, reírse de las ocurrencias ajenas, disfrutar de la manera particular de cada observador de aves al pajarear, entre los “toma fotos”, “los listeros”, “los rigiosos”, los tecnológicos”, “los chabacanes” (véase yo)… cada uno con su estilo le da un acento de pasión y personalidad a este deporte.

Es bueno estar de vuelta. 2016 fue un año severo, cruel a veces, pero nos ha dado experiencia y cosas buenas. Entre ellas tener a a las aves y sus respectivos mira pájaros, a todos gracias por verlas y hacer conciencia de ellas en este contrariado y hermoso mundo.

DG.

31-XII-2016

 

 

Un milagro navideño

•diciembre 25, 2016 • Dejar un comentario

Siempre me gusta platicar acerca de como ha avanzado la ObsAves en Honduras en los últimos años. Ayer, 24 de diciembre en la mera Xmas Eve, tuve la oportunidad de acompañar a un nuevo pajarero hondureño de nombre Javier García, que de casualidad es hijo de quien me dio los primeros esbozos de Zoología en la UNAH, así es, el hijo del legendario Maynor García.

Pues la idea era subir a la tigra para ver que encontrábamos. Vale mencionar que un par de días antes subí a la tigra solo para tener frío, mojarme y llenarme de lodo, ni un solo pajarraco. Y el día que decidimos subir con Javier fue la misma cosa: nublado, helado y mojado. Cero chances de ObsAves.

Así que tomando en cuenta que el rigio era “caballo” optamos por una tercería hacia el sur de la Capital… comenzamos a manejar al azar sobre la carretera panamericana y entre la conversación y que se yo, nos desviamos sobre una calle  de tierra que va a saber que lugar. Ahí encontramos varias formaciones de hábitat: pino/roble, arbustal, praderas, lagunitas, jardines… un ecosistema seco subtropical fragmentado e intervenido pero propicio para una agradable pajareada de navidad.

Pues a eso de las 0800 nos propusimos pajarear y comenzamos con algunos tips y que se yo… a donde viene el milagro navideño es a eso de unos 25 minutos de estar pajareando, de la nada aparece un pickup y vaya que dentro de el iba otro ObsAves que en lo mismo andaba. En este caso representado en la humanidad de Alfonso Auerbach, a quien tenía muchos años de no ver mas alla que en las redes sociales.

Lo interesante de esto es que hace algunos años las probabilidades de un suceso como este eran bastante bajas, quizás me pasó algún par de veces en sitios concurridos para la ObsAves como Lancetilla, Lodge PB , La tigra etc. Recuerdo una ocasión en Uyuca allá por 2008 que me encontré a Carlos Funes en estas instancias y fue así que nos conocimos… pero nunca jamás en un sitio que se escogió al azar me había pasado esto.

Pues pajareamos, unas 3 horas, al final vimos alrededor de unas 50 especies de aves en un día nublado lleno de frío, pero abrigados en la camaradería que brinda un deporte como las ObsAves. Fue una mañana muy productiva, pude cerrar el año con un gavilán cola roja, mucho deseaba ver uno y lo mejor es que lo pude ver cazando haciendo tracking, es un animal espectacular. Javier se llevó un bulto de aves nuevas, lo cual siempre es bien rico.

La pajareada en este país va para arriba y es gracias al trabajo que cada uno ha puesto, cada lista subida a eBird, cada madrugada para salir, cada amigo que han metido en este rollo, cada detalle que nos hace estar mas cerca de la naturaleza. Ha sido un trabajo arduo, pero lo han logrado, ahí están todos ustedes creando un nuevo paradigma.

Cuantos Observadores de Aves habrán ya en Honduras para poder encontrarnos en sitios al azar? Con toda sinceridad y asombro se los digo, cuando estos sucesos pasan es por que la tendencia y cantidad de personas debe ser elevada… y no solo eso, encontrarlos el día antes de navidad cuando se supone la gente debe estar en su casa… jajaja pero que el rigio es jodido.

Ojalá tenga la oportunidad de seguir pajareando con todos ustedes, con todos los clubes y con todas las personas que aprecien las aves, pues en el aprecio de la naturaleza se forjan amistades increíbles.

Gracias Javier por permitirme acompañarte y ayudarte en tu peregrinaje y Alfonso por tu incansable rigio, deberías aparecerte mas a menudo jejeje… son ustedes verdaderos héroes de las aves.

Feliz navidad, hannukah, festuvus o lo que celebren, todos los días hay que celebrarlos pues cada uno es un regalo… y mas si trae pajarracos.

DG

 

¿Que Ave es Woodstock, la amiga de Snoopy?

•noviembre 26, 2016 • 1 comentario

Si alguna vez se preguntó que ave es Woodstock, esto puede interesarle:

Si bien Schulz nunca definió con claridad, ya desde mayo de 1979, Snoopy y Woodstock se preguntaron. En ese año se pensó un Cuervo. Posteriormente en septiembre y octubre de 1980, Snoopy revisa su Guía de Aves (Ver Imagen) e intenta junto a woodstock varias opciones hasta q se da por vencido y le dice “hasta donde me importa podrías ser un pato” y le abraza, denotando q su amistad iba mas alla de las distinciones de raza quizas?

Las posibles identificaciones q se dieron por Snoopy son:

American Bittern (Botaurus lentiginosus)
Carolina Wren (Thryothorus ludovicianus)
Rufous-sided Towhee (Pipilo erythrophthalmus)
Yellow-billed Cuckoo (Coccyzus americanus)
Canada Goose (Branta canadensis)
Warbler (Parulidae)
Mourning Warbler (Oporornis philadelphia)
Duck (Anatidae)

Setophaga cerulea

•noviembre 13, 2016 • Dejar un comentario

A veces me preguntan cuales son las aves de Honduras en peligro de extinción.
Esta es una. Setophaga cerulea. Una vez la he podido ver en Pico Bonito Parque Nacional es un azul precioso. Es un chipe migratorio amenazado por pérdida de cobertura de bosque para anidamiento en Norteamérica y bueno, otras razones también.

Bien, está amenazado por dos razones: durante la migración, utiliza sitios muy particulares como hábitat de invierno en Suramérica y esos sitios ahora los usan como cafetales. Al tener el café un precio tan fluctuante, los agricultores se están pasando a café de sol. Sin cobertura de árboles no hay chipe. Por otro lado durante la reproducción, además de la pérdida de hábitat, sus nidadas son parasitadas por Vaqueros (Molothrus sp.) que es un ave que pone sus huevos en los nidos de otras… esto sucede por que el chipe se está quedando sin bosque adecuado y se ve obligado a anidar en bosque fragmentado donde hay mas Vaqueros.

Entonces, como se le ayuda? la clave está en restauración de hábitat y reducir la degradación del que aun existe. Es decir, evitar el café de sol, tener corredores con bosque entre cafetales, sitios con bosque alrededor; muchísima educación ambiental en los sitios donde inverna… y esto mismo donde se reproduce.

Para suerte del Chipe, hay una reserva para su conservación en Suramérica

Gorguera y Gorjal, no es lo mismo al hablar de Colibríes

•noviembre 8, 2016 • Dejar un comentario

Y por que brillan los gorjales? Pues mucho tiene que ver la incidencia de la luz, es decir, el gorjal no es del color que brilla, no absorbe los espectros de luz. en el caso de este pancito Atthis ellioti, el truco está en las bárbitas de sus plumas que están cubiertas de estructuras chiquitas como láminas las que reflejan la luz desde un fondo mas oscuro.

Alguna vez han visto burbujas de jabón a a través de la luz? y si miran de muchos colores bonitos, ok, es la misma cosa.

Por que solo los machos? por que los machos cuidan el territorio y el brillo que presenta el gorjal asusta a potenciales intrusos. Por que los juveniles no lo tienen aun? por que necesitan aprender a comer solos y un gorjal brillante los puede delatar. Por que las hembras no tienen? por que derrota el propósito de pasar desapercibido.